miércoles, 3 de mayo de 2017

Literatura, Naturaleza y Ecología


“La lectura es la puerta a un mundo de aventura y conocimiento, la llave es la disposición a practicarla”

Óscar. Escribe un artículo para el blog de la biblioteca en el que expliques los libros de naturaleza que más te han gustado,…Así empezó todo.
Ya hay artículos escritos sobre Ciencia ficción, terror, novela negra, novela histórica, aventuras, viajes… 

¡Vale!, libros de Naturaleza... ¿no científicos?... ¡¡Uffff !!. Pensé.
Voy a intentarlo, comenzando por uno de los libros que más me han “enganchado”:



 
* 1 DUNE, de Frank Herbert.
Es una de las sagas (8 volúmenes) más importantes de la literatura fantástica y de ciencia ficción.
Dune es el título del primer libro, el más interesante desde un punto de vista ecológico, pues el autor se inventa un ecosistema completo en uno de los millones de planetas del inmenso universo. Lo que en un principio iba a ser una trilogía, se completa con los títulos EL MESÍAS DE DUNE e HIJOS DE DUNE.

Trata del control por casas nobiliarias interespaciales (los Atreides, los Harkonnen,..) de un planeta, Dune / Arrakis, dónde se produce la sustancia más importante para el universo: la especia, una droga que alarga la vida y otorga la precognición.
Entre medias hay conspiraciones, complicadas religiones, psicología conductista, misticismo oriental, utopías, ecología renovable y artes marciales.
El único y verdadero protagonista es el planeta Dune (su sistema ecológico, su vida, sus habitantes, sus ciclos…), pues el autor fue un visionario con respecto a las teorías ecológicas más modernas de hoy en día. El mundo que crea es uno de los más ricos, poderosos y complejos que han surgido en la literatura. Política, costumbres y fe se entrelazan con redes tróficas, estaciones y ecosistemas.
* 2 EL HOMBRE QUE PLANTABA ÁRBOLES, de Jean Giono.
La preciosidad de los bosques de esta región de los Alpes donde se desarrolla la acción es un ejemplo del proceso de reforestación que se puede realizar hoy en día para recuperar algunos paisajes naturales de Europa.
El protagonista es un hombre excepcional, generoso e inolvidable, y el relato encierra un vigoroso mensaje contra la destrucción de la vida, poniendo de manifiesto la paz y armonía que puede alcanzar el hombre en la naturaleza (no sólo con los animales, también con las plantas).

* 3 EL SEÑOR DE LOS ANILLOS, de J. R.R. Tolkien
Trilogía hoy en día muy conocida por su adaptación cinematográfica, que se ha convertido en una de las obras más populares de la literatura del siglo XX, con numerosos seguidores en todo el mundo. A este tipo de lectura yo la llamo “literatura de evasión” porque la imaginación no tiene límites en los paisajes y las criaturas que se describen.
Se desarrolla en la Tierra Media, donde viven los hombres junto a otras razas antropomorfas (como elfos, enanos y hobbies) y multitud de criaturas fantásticas.
* 4 PRIMAVERA SILENCIOSA, de Rachel Carlson.
Ha sido uno de los libros de divulgación científica más influyentes sobre la conciencia ecológica y gracias al cual se prohibió el pesticida DDT (dicloro difenil tricloroetano).
* 5 GORILAS EN LA NIEBLA, de Dian Fossey.
El libro cuenta las observaciones y la relación con los gorilas de montaña en los más de veinte años que la autora pasó con ellos en Ruanda. La gran cantidad de detalles de cada uno de los gorilas que describe (a veces excesivos) manifiesta el profundo conocimiento que Dean Fossey tenía de ellos.

Su trabajo contribuyó claramente a la recuperación de la población de gorilas y a la desmitificación de su comportamiento violento. Su enfrentamiento a los cazadores furtivos (que estaban llevando a los gorilas de montaña a la extinción) fue probablemente la causa de la muerte de la autora.


 * 6 MI FAMILIA Y OTROS ANIMALES, de Gerald Durrell.
Es biólogo, en concreto zoólogo, por lo que todas sus obras están impregnadas de vida animal, con anécdotas vividas por el mismo y relatadas con sentido del humor. Merece la pena leer algunas de ellas.

* 7 MOBY DICK, de Herman Melville.
Es una detallada descripción de la caza de ballenas en el siglo XIX. La frase inicial del narrador, “Call me Ishmael”, se ha convertido en una de las citas más conocidas de la literatura en lengua inglesa.
*8 YO, SIMIO, de Sergio Gómez.
Simio vive desde su nacimiento encerrado en el zoológico de la ciudad.
Un día se escapa para conocer la ciudad y vivir como los humanos,
entre los que se considera uno más, descubriendo entre sus pasiones
la lectura y la fotografía.
¿Valió la pena haber vivido toda su existencia como humano?
* 9 EL CANTO DE LAS BALLENAS, de Dyan Sheldon.
El libro tiene imágenes muy bonitas y un texto emotivo
que muestra a los lectores el mundo
de los mayores mamíferos de nuestro planeta.
Una abuela cuenta a su nieta que hace tiempo había ballenas en los océanos y
se acercaban a la costa.




* 10 Otra lectura aconsejable es la respuesta que el jefe indio Seattle dio al presidente de los Estados Unidos en 1855 al querer comprar su territorio. Es un texto breve y conciso, que demuestra una profunda sabiduría y expone una visión de la naturaleza, muy acorde con las ideas ecologistas de los últimos años.
“¿Quién puede comprar o vender
el Cielo o el calor de la Tierra?
No podemos imaginar esto
si nosotros no somos dueños
del frescor del aire,
ni del brillo del agua.
[….]
Cada parte de esta tierra
es sagrada para mi pueblo,
cada brillante aguja de un abeto,
cada playa de arena,
cada niebla en el oscuro bosque,
cada claro del bosque,
cada insecto que zumba es sagrado,
para el pensar y el sentir
de mi pueblo.
La savia que sube por los árboles,
trae el recuerdo del piel roja.”




 * 11DIBUJAR LA NATURALEZA, de Juan Varela Miró.
Aprender a dibujar razonablemente bien
solo requiere dos cosas: un método y una práctica habitual.

Dibujar la naturaleza aporta las técnicas y la información
que permiten comenzar a dibujar; el método necesario
para que las ideas que a todos nos surgen en algún momento
tengan su equivalente en trazos sobre una hoja de papel.

Por autores:
* 1 Uno de los autores más reconocidos e influyentes dentro del género de ciencia ficción es Julio Verne por lo que no puedo descuidar nombrarlo. A los quince años, me gustaban todas sus obras: VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA, LA ISLA MISTERIOSA, 20.000 LEGUAS DE VIAJE SUBMARINO, DE LA TIERRA A LA LUNA, LA VUELTA AL MUNDO EN OCHENTA DÍAS….
* 2 También he leído mucho de Alberto Vázquez-Figueroa. El hecho de haber viajado por medio mundo le ha dado la experiencia y las vivencias necesarias para dar realismo a sus novelas.
La Amazonía, el desierto, la selva africana son algunos de sus temas favoritos.
TUAREG me impacto muchísimo y me ha dejado huella para toda la vida.
DELFINES, MANAOS, SICARIO, EL PERRO, LA IGUANA, CIEN FUEGOS, YÁIZA,…
* 3 Desmond Morris.
EL MONO DESNUDO. Es su libro más conocido: analiza de una manera objetiva y realista la especie humana.
En EL ZOO HUMANO (continuación del anterior) estudia: desde un punto de vista ecológico el comportamiento humano en las grandes ciudades.
Relacionado con el tema que estamos tratando, EL CONTRATO ANIMAL, es un alegato ecológico que exige a la especie humana respetar su compromiso con la naturaleza.
LA MUJER DESNUDA y EL HOMBRE DESNUDO son otros dos libros de Desmond Morris.


* 4 Richard Dawkins. Libros científics y relacionados con un tema que me apasiona: La evolución.
EL GEN EGOISTA y EL RELOJERO CIEGO.
 

* 5 Issaac Asimov.
He leído bastante de él, aunque tiene cerca de quinientos libros escritos, así que no sé ni por cuál empezar.
LOS LÍMITES DE LA FUNDACIÓN.
TRES LEYES DE LA ROBÓTICA.
GUÍA DE LA CIENCIA PARA EL HOMBRE INTELIGENTE

Desde un punto de vista científico puede ser interesante leer EL UNIVERSO, en el que nos expone con un lenguaje sencillo todo lo que conocemos del Universo.

* 6 Juan Luis Arsuaga. Debo mencionar algún científico español.
* También la naturaleza y la ciencia llega a los amantes del cómic.


* Y también poesía:
La naturaleza también ha sido musa de los más sobresalientes poetas, como ejemplo, uno nacional.

A UN OLMO SECO 
Antonio Machado.
 

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.

¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.

No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.

Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.

Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas de alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.


Óscar Martín Pascual


lunes, 27 de febrero de 2017

La Novela Negra

La novela negra, ese maravilloso mundo de asesinatos e investigaciones que te engancha como el mejor pegamento a la cartulina haciendo manualidades.

La primera novela de este género que me leí fue “El ocho” de Katherine Neville. Un libro entre misterio, matemáticas, ajedrez y novela negra que me enganchó locamente a la lectura de ese libro, gracias a un amigo que me lo dejó un verano en la piscina. Ese mismo amigo me regaló la continuación las siguientes navidades, “El fuego”, siguiendo esa partida de ajedrez que había empezado seis meses atrás.

Me enganché definitivamente a la lectura y a la novela negra cuando me regalaron el libro electrónico y un amigo me incluyó una serie de libros que no sabía a que género literario pertenecían, pero me pareció curioso que a parte de unos cuantos libros de novela fantástica que había pedido, como “Juego de Tronos”, los cuales recomiendo encarecidamente, que apareciera un autor que se repetía varias veces, un tal John Verdon. Me entró la curiosidad y a la mínima que pude empecé a leer uno de esos libros, “Sé lo qué estás pensando”.

Comenzó el libro con una extraña situación donde empezaron a aparecer muertos y la casualidad va a parar a un criminólogo retirado, David Gurney, que se encarga de resolver el misterio de éste y otros libros que continué leyendo. 
 A partir de ese momento me enganché a la página, al capítulo y al libro. Libro tras libro, novela tras novela, la intriga y la curiosidad cada vez que empiezo la primera página de un libro de este género es tan sumamente mayúscula, que no puedo parar de leer.

Hace tres años descubrí a un gran novelista de este género dentro que además está dentro de la comunidad educativa. Eugenio Fuentes es otro de esos escritores que con su prosa descriptiva te engancha de tal manera que no te deja levantarte en toda una tarde de invierno de manta y sofá. “Mistralia” fue mi primer descubrimiento de este escritor de la serie de novelas protagonizadas por el gran Ricardo Cupido. “Mistralia” es el último de siete libros que poco a poco continué leyendo, pasando entre otros muchos lugares por el Tour de Francia para resolver otro crimen, por un misterioso bosque o por la muerte de un pianista. 
Aunque no esté relacionado con la novela negra, Eugenio escribió una gran novela de amor “Si mañana muero”, la cual transcurre en tiempos de guerra.
Coincidí personalmente con este escritor, lo conocí como persona y como compañero de trabajo, siendo muy grande en todos los aspectos de la vida.

 
Este verano descubrí a otro escritor de este género, M.J. Ardlige, y he leído sus libros más famosos, “Tú te vas, tú te quedas” y “Ni lo ves, ni lo verás”.

Aunque no cabe duda que Agatha Christie siempre ha sido un icono dentro del género de los asesinatos e investigaciones con libros como “Asesinato en el Orient Express” o “Diez negritos”.

Por último no me quería despedir sin hablar de matemáticas y ese gran amigo que tenemos en geometría como es Pitágoras. Este gran filósofo y matemático griego también tiene su rinconcito en este mundo de la novela negra gracias al finalista del Premio Planeta, Marcos Chicot.

Ha escrito novelas como “El asesinato de Pitágoras”, “La hermandad” y “El asesinato de Sócrates”




Miguel Ángel Redondo Ávila

sábado, 21 de enero de 2017

Leer puede ser peligroso

Ya lo decía mi madre: - ¡niño deja de leer esos libros que se te está llenando la cabeza de pájaros!
"La Isla del Tesoro", "Veinte mil Leguas de Viaje Submarino", "Las Aventuras de Tintín", "Sandokán"...
A mis once añitos yo ya estaba infectado por el virus de los libros de aventura. Era adicto a sentir la brisa del mar sobre mi cara, el olor a brea y salitre de los grandes galeones cargados de oro, la sangre siempre roja, rojísima, de los piratas y bucaneros luchando sobre las cubiertas de los grandes veleros. Y todo ello sentado en el sillón de mi casa con un buen libro en las manos.

Pero muy pronto descubrí que yo quería ser uno de ellos. Que no me conformaba con sentir los tifones y huracanes del Mar Caribe sentado cómodamente en el salón de la casa familiar. Yo también quería subir a bordo de esos barcos y navegar. Navegar lejos, muy lejos. Hasta la otra punta del mundo. Por eso no paraba de leer esos libros: "Moby Dick, la ballena asesina", "Robinson Crusoe"...

Rafael Moleón y Torres “Las caravelas de Colón”
Y así sucedió que cuando tuve la edad suficiente embarqué a bordo de la carabela Pinta, una réplica de la nave de Colón que descubrió América en 1492, y yo mismo me convertí en un pirata de verdad.
Durante más de dos años navegué a bordo de un velero del Siglo XV por los mares del Sur. En esos años ya no necesité seguir leyendo libros de viajes y aventuras. Yo mismo me había convertido en un personaje real de mis libros. Y navegando por los mares del sur pude ver a las grandes ballenas nadando tras la estela de mi barco. Me encontré con las sirenas en las islas perdidas de los mares del Sur. Descubrí tesoros escondidos de incalculable valor y belleza.


"Mapas del Tesoro" realizados por algunos alumnos de 1º de ESO para ilustrar el artículo de Juanjo sobre la literatura de viajes
Sin embargo, no es menester buscar el Paraíso en la Tierra y tuvo el destino la fatalidad de ponerme ante un verdadero motín a bordo de la Pinta. Efectivamente, en la isla de Puerto Rico, la tripulación de la Pinta se amotinó y siguiendo la más vieja tradición marinera los rebeldes fuimos apresados y condenados al destierro. Los piratas siempre acaban en la horca. A lo largo de la historia ningún motín tuvo un final feliz.

La culpa de todo ello la tenían los libros. De tanto leer historias de piratas y bucaneros yo mismo me había convertido en uno de ellos. Esos malditos libros eran los responsables de llenarme la cabeza de volantones. Ahora creo que mi madre tenía razón.


Literatura de Viajes y Aventura

Estamos hablando aquí de un género literario que provoca adicción. Se trata de libros que te van a meter dentro del cuerpo el gusanillo del viaje y es muy posible que tú mismo te veas obligado a realizar un largo viaje para sacarte ese gusanillo. Eso es lo que me ocurrió a mí. Y te aseguro que no paré hasta conseguir realizar mi propia aventura.

Cuando empieces a leer estos libros (en la biblioteca hay un montón) pronto te darás cuenta de que literatura y aventura son casi la misma cosa. De hecho el viaje y la aventura es el tema único de todo libro. La literatura en verdad nace en Occidente unida a un viaje, el de Ulises en La Odisea. Don Quijote no hace sino viajar, y Gulliver protagoniza los viajes más leídos de todos los tiempos.

El Romanticismo y el avance de la ciencia y los descubrimientos geográficos propiciaron grandes viajes en el siglo XIX, y de ese mundo proceden excelentes frutos literarios: Julio Verne, Melville, Stevenson, London, Conrad..

En el siglo XX se terminan los grandes descubrimientos geográficos y la literatura de viajes sufre un importante parón por culpa de ello. Las últimas gestas de los descubridores terminan con la conquista del Polo Sur por Amundsen (1923), y sólo van a quedar aventuras estremecedoras como la de Shackleton (en su intento por cruzar el continente antártico) o Mallory, en su lucha contra el Everest en 1924.

Sin embargo este género literario nunca morirá pues la vida misma es un largo viaje y todo ser humano, por el hecho de serlo, siempre se encontrará fuertemente atraído por el vértigo que produce el viaje y la aventura.




Juán José Rodríguez Terrón


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